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Camila

Su nombre me vino como un rayo. Estaba yo manejando rumbo al trabajo, pensando en el posible nombre que podría tener mi hija. Y de repente Camila llegó a mi mente y ahí se quedó. A Maya también le encantó el nombre, así que desde hace algunos meses así la llamamos. Hace unos días me enteré que es un nombre romano, y que su primera aparición escrita está registrada en la Eneida, donde Camila es una amazona. Así que seré el papá de una guerrera, que ya ha tenido sus primeras batallas, ya que el embarazo tuvo sus problemas. El nombre de los hijos es siempre una cuestión complicada y es interesante que a los papás (que ya me cuento entre los de ese bando) se nos meta cada idea acerca de este tema. En nuestro caso, queríamos escoger un nombre que no tuviera una carga familiar. algo para que Camila lo llenará desde cero. Por lo pronto, esa palabra está ya en nuestro vocabulario familiar, y la escuchamos en la boca de nuestros amigos y parientes cercanos, transportando ondas de alegría y feli...

De las ciudades vacías o cuando el destino nos alcance

Hoy que finalmente ha llovido, la ciudad empieza a limpiarse un poquito de tanto calor, pesadumbre, desamparo, informaciones contradictorias, encierros. Todo parece haber vuelto a la normalidad y sólo algunas personas con sus tapabocas al cuello, parecen resistir a retomar el curso de la cotidianidad. Mientras tanto, añado la influenza a mi lista de miedos, junto al temor del aumento de la temperatura por el calentamiento global, el crecimiento del narco-estado, las enfermadad de las vacas locas, la gripe aviar, en fin, cosas de la vida en este nuevo milenio.

Aferrarse

Y estoy de vuelta, escribiendo en este blog, tratando de aferrarme a algo cotidiano, que hacía antes con regularidad, ahora que voy a tener más tiempo, mientras dure este periodo de cuarentena en la ciudad. El principio de incertidumbre se vuelve terriblemente tangible: salgo a la calle o me quedo en mi casa, salimos de la ciudad (¿a dónde?) o nos petrechamos con cubrebocas para poder salir a la calle. Una mezcla de emociones se arremolinan en mi cabeza. Pienso ahora en el miedo que sentía de niño, que me hacía despertar algunas noches y vigilar atrás de una cortina el cielo, esperando que no se desatara la tercera guerra mundial, y que las bombas atómicas no cayeran en la ciudad. Eran mis pesadillas de entonces. Pienso también en mis miedos más banales, esos que me acompañan cotidianamente, que me estorban como piedritas pequeñas, pero que no me impiden seguir avanzando. Ahora un miedo diferente me acecha, en una época importante de mi vida, con un pequeño ser en camino, en el vientr...

Pasaje

Estar de pasada Compartir la palabra y los libros Descubrir lo que a uno le gusta Ver nacer, crecer y morir; Languidecer, pero de a poquito Ver tu tiempo, que envejece contigo Ver más allá de tu nariz Ver la luna en tu nariz

Despedida. (Alejandro Aura 1944-2008)

Una de mis actividades cibernaúticas preferidas, es buscar en YouTube viejos programas de televisión que me han marcado en algún momento de mi vida. Apenas hace algunos meses me entró la nostalgia por el programa Entre Amigos con Alejandro Aura y Andrés Bustamente en pasaba por el canal 13 de Imevisión. Recuerdo que cuando mi familia veía el programa, no parábamos de reír con las ocurrencias de la combinación en la conducción de un poeta y un cómico. Además, para mi son muy queridos los recuerdos de grupos de rock que escuché en ese programa: Fobia, Daniel Tuchman, Ninot. (Mi sketch preferido, sin lugar al dudas el del chef Vladimir Kodov) A pesar de saber que Alejandro Aura escribía poesía, no fue sino hasta que empecé a coleccionar la revista Gallito Comics, que encontré un epígrafe suyo en una historia sobre un México apocalíptico. Esos versos, que se me revelaron a mi como un manifiesto, se han quedado rondando en mi mente desde entonces: Un día abandonaremos la ciudad de Méxi...

Muppet Show. Old Sicientist - Time in a Bottle (s02e07)

La insoportable levedad del ser (ciberespacial)

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Y he aquí el regreso. Más bien nunca me fui, aunque mi actividad ciberespacial se mantuvo en el mínimo indispensable. Desarrollamos una vida virtual en paralelo al mundo real, en mi caso vivo al pendiente de mis tres cuentas de correo electrónico, utilizo el chat de gmail para trabajar, uso hi5 y facebook como redes sociales y recientemente vi mi vídeo número 1000 en Youtube además de escuchar diferentes podcasts, en fin, en promedio me mantengo conectado prácticamente todo el día. Cada uno tiene sus razone para esta doble vida: En mi caso, este blog comenzó como una terapia, la posibilidad de dialogar conmigo, con mis amigos y con uno que otro trotamundos cibernético. Por otro lado, me parece de una gran justicia que sea la palabra la que siga siendo el medio para explicarnos, preguntarnos y sentirnos; pero además, podemos enriquecer al otro con nuestra experiencia de las imágenes y sonidos de nuestras referencias. Sólo faltaría que hubiera interfaces para llevar a los otros lo qu...